martes, 13 de octubre de 2009

*Vencer el trauma a través del arte (II)

-¿La identificación con el trabajo del artista deviene en un instrumento liberador del propio dolor?
Desde luego. En Ruanda después del genocidio, hacen poesías… es el único medio que tienen de decir lo que les ha pasado. Si contaran lo que les pasó es tan horrible, que todo el mundo se pondría a llorar y les dirían que se callaran (“venga, para ya, la guerra ha terminado”); sin embargo, a través de la poesía encuentran bellas palabras y vuelven al mundo de los humanos. La poesía, la obra de teatro o el dibujo se convierten en un acto de liberación porque les permiten compartir con otros lo que les pasó, pero controlando las emociones. Los atentados del 11-M lo echaron del mundo y el herido no puede hablar, pero a través del arte puede liberarse y el otro puede aceptar escucharlo.

-¿Cómo valora el papel de la educación artística en la escuela?
El dogma filosófico, político, religioso o artístico impide la expresión del niño. Cuando trabajamos en Kosovo, no hace mucho tiempo, donde hubo una guerra muy cruel, pudimos hacer que los niños hablaran. Los llevábamos con otros niños que no habían sufrido los horrores de la guerra y les dábamos papel y lápiz a todos y ninguna consigna artística. Los niños que habían vivido situaciones terribles dibujaban lo que no sabían decir, pintaban rojo, negro y cuerpos cortados. El rojo de la sangre, el negro de la casa incendiada y los cuerpos cortados de la madre, la hermana o el padre, pero no decían ni una palabra. Después colgábamos en la pared, los dibujos de todos los niños, mezclados. Y les preguntábamos si querían volver al día siguiente. Los niños que volvían se iban sintiendo progresivamente más seguros al estar entre otros niños y trabajar en la escuela; y cuanto más se los responsabilizaba (recoger la clase, por ejemplo), más colores nuevos aparecían, el verde de los pastos, el marrón de las montañas, dibujaban vacas… y había menos negro. Al cabo de dos o tres semanas, empezaban a pintar casas con ventanas y con chimeneas que despedían humo. Nos decían que la causa del humo era que mamá había invitado al vecino y estaba cocinando. ¡La vida volvía! y sólo en ese momento, en que se sentían seguros por el afecto, por la familiaridad, hablaban de ellos mismos y decían por ejemplo “mataron a mi hermana” y contaban cosas que no hubieran podido decir antes. No es la educación artística lo que les permitió expresarse, sino la posibilidad de sentirse seguros. No todos los niños son artistas, pero hay que darles la ocasión de expresarse, aunque la técnica llegue más tarde.

-Dice que la retórica es clave para evitar los síndromes post-traumáticos. ¿Tanto poder tiene la palabra confrontada a hechos terribles?
Acción, solidaridad y retórica son las claves. La retórica, o la forma de hablar o de impedir hablar es muy importante. Hay una retórica que humilla (“Venga, calla ya, nosotros también sufrimos. ¡Otra vez, no!”). No sólo he sido herido, sino que encima se me humilla cuando hablo de lo que me pasó. Por ejemplo a un niño maltratado, puede decírsele “tu padre es un monstruo”, pero lo que necesita el niño, precisamente, es pensar que su padre no lo es. Necesita ser protegido porque su padre lo maltrata, pero no hay que hablarle mal de él, sino decirle “tu padre no debe hacer eso, pero es desgraciado y no ha comprendido algunas cosas. Vamos a ayudar a tu padre para que deje de maltratarte”. Si le decimos al niño que su padre es un monstruo, en cierto modo, le decimos que él también lo es, porque siente vergüenza de tener un padre maltratador. De modo que ese niño es maltratado dos veces: una, por su padre y otra, por el psicólogo, el periodista, la maestra o la vecina. Así que la retórica participa en la resiliencia o la impide.

-¿Cuál debe ser el papel de los medios de comunicación?
Los medios de comunicación son los periodistas, los profesores, los artistas: es decir, todos los fabricantes de palabras que tienen una función didáctica. En Occidente, los periodistas han sido importantísimos para controlar el Sida. Sin su mensaje, explicando qué había que hacer para protegerse, habría habido epidemias como en África o como en Asia. Pero también pueden tener un efecto perverso. Por ejemplo en Ruanda fueron los periodistas quienes desencadenaron el genocidio.
Tras la II Guerra Mundial, los periodistas, los fabricantes de palabras, revalorizaron la dignidad de los franceses creando un mito (que necesitaban tras la humillación de la ocupación), que después los historiadores relativizaron. Es decir, los periodistas pueden ser benéficos, pedagógicos y perversos. Así que hace falta un control de la ética periodística como existe uno de la ética médica.

-Ha dicho que la tecnología hace insípida la alteridad y por otro lado, que la educación consiste en descubrir al otro…
Descubrir al otro es la pedagogía de la empatía y la tecnología mejora la comunicación y disminuye la interacción. Cuando yo hablo, usted no dice nada, pero sí hace gestos que me animan a continuar. Entre nosotros hay un ritual de interacción que hace que yo aprenda a vivir con usted. Con un ordenador mejoro la comunicación de una forma increíble, pero no aprendo a vivir con él. No tengo en cuenta su existencia, tiene que funcionar y ya está. Así que la comunicación ha mejorado, pero el aprendizaje de vivir juntos ha disminuido. Cada vez hay más niños que son virtuosos de las máquinas y que no saben decir “buenos días”. Están delante de las máquinas y no se sientan a la mesa, que es donde debe darse la comunicación en una familia. La televisión es interesante, enseña cosas, pero no a vivir con otra persona. Así que cuando tengo una emoción, no sé gestionarla.

-Esa falta de interacción con el otro ¿se hace más visible en la adolescencia?
En la adolescencia, los chicos ven multiplicada por dieciocho la cantidad de testosterona, la hormona del deseo sexual. En pocos meses, se transforman, les aparece el vello y tienen deseos sexuales. Sin una cultura a su alrededor que les enseñe a cortejar a una chica y a respetarla, no aprenderán a convivir con ellas. Y si no aprenden a gestionar bien esos cambios, puede ocurrir que se inhiban o que pasen a la acción y agredan sexualmente o se auto-agredan. Para las niñas es menos difícil porque maduran psicológicamente antes que los chicos y su testosterona se multiplica por tres o por cuatro. Las chicas controlan mejor el cambio, pero los chicos no comprenden lo que les sucede y necesitan una cultura (películas, canciones de amor...) que los ayude a dar forma a la intensidad del deseo y a interesar a las chicas.

-Entonces, ¿es la cultura un elemento corrector?
Claro, para mí la cultura no es sólo la vanguardia. Son también las canciones populares, los cuentos para niños, que les enseñan que no nos lo podemos permitir todo, que, aunque tengamos un deseo, debemos tener en cuenta la existencia del otro. Es muy importante esa cultura tradicional. Los adultos pueden hacer vanguardismo y aventurarse, pero antes de llegar a eso, necesitamos esa cultura para los niños.

-En cierto modo, ¿todos hemos sido espantapájaros en algún momento de nuestras vidas?
Todos hemos pasado por pruebas: penas, fracasos, enfermedades… pero sin dejar de ser uno mismo, mientras que en el trauma estoy roto, perdido y no sé quién soy. No hay diferencia entre la muerte y esa forma de vivir. No es lo mismo que pasar una prueba dura. Quienes han sufrido traumas que no se pueden contar, son espantapájaros.
Siempre pongo este ejemplo: estamos a la mesa, entre amigos, reímos, la comida es buena y usted cuenta su primer amor cuando tenía quince años y vio a su príncipe azul: se enamoró de su profesor de inglés (se ríe). Algunos cuentan historias graciosas, hasta que alguien dice “Yo tenía once años cuando mi padre se metió en mi cama”. Nadie pronuncia una palabra, estamos fuera de la cultura y quien ha hablado se ha convertido en un espantapájaros. Si ella cuenta lo que le pasó, se acabó, todo el mundo se calla. Ni se puede decir eso ni se puede escuchar. Hace falta un lugar de palabra en otro sitio, un lugar cultural, que puede ser un psicólogo, una película, una canción, un cuento como el de Piel de asno, que muestra el incesto. Usted puede contar su primer amor, pero ella no puede. Pero con ese cuento, podrá comprender poco a poco que le ha pasado algo muy grave, pero que no tiene ganas de ser un espantapájaros y que desea ser una mujer como las demás.

(Entrevista publicada en "Cuadernos de pedagogía", nº 393).

17 comentarios:

  1. Laura Jiménez 1º Bach. CCNN15 de octubre de 2009, 19:32

    Hola Carmen.
    "Vencer el trauma a través del arte", este título está muy bien reflejado en los niños de Kosovo, ellos han aprendido a vencer el trauma, el miedo, sus malas experiencias,... a través de sus responsabilidades y el calor de los otros niños, han aprendido a afrontar la realidad, a no derrumbarse, a contar y plantar cara a sus problemas; y ha sido posible gracias a la seguridad que sienten cuando están cerca de esas otras personas que todos necesitamos en nuestra vida.
    Por otro lado, cuando habla del niño que sufre malos tratos por parte de su padre, no creo que ambos adopten el papel de monstruo, para nada, desde un punto de vista exterior pienso que el único monstruo es el padre, el maltratador, el que no valora a su hijo. Es posible que el niño sienta en él el mismo papel de ogro, ya que debe tener una pésima autoestima y seguro se encuentra como algo muy poco valioso; no recibiendo, además, la ayuda necesaria por parte de sus conocidos o personas cercanas, ya sea consciente o inconscientemente.
    En cuanto al tema de los medios de comunicación, la tecnología, los avances, etc., en parte estoy de acuerdo en que nos ayudan a superarnos y a ser más cultos, siempre y cuando sea una información objetiva, clara y precisa. Hoy, los medios de comunicación no son totalmente neutrales, lo que no nos ayuda para nada a la hora de crecer en cuanto a sabiduría o madurez.
    Estoy de acuerdo en el tema de la convivencia. No sabemos vivir con el otro, no conocemos en su totalidad a nuestros seres más cercanos, empleamos nuestro valioso tiempo en ver la tele o navegar por internet, dejando a un lado a la familia, amigos o pareja. En realidad, sería mucho mejor para todos estar más cerca de ese tipo de personas al que me refería en el primer párrafo.

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  2. María González Rodríguez 1ºBachillerato (Ciencias)17 de octubre de 2009, 17:45

    Hola Carmen,

    En mi opinión, expresar tu dolor, bien sea en forma de poesía, de dibujo, de novela o de cualquier otra cosa, es positivo para la persona y ayuda a superar el trauma.

    Es cierto que todo el mundo tiene un verdadero rechazo a que le cuenten, o recuerden historias del pasado que no fueron realmente buenas, ya que a nadie le gusta sufrir.

    Es mucho más fácil superar algo cuando aquel que te está apoyando ya ha pasado por la misma situación, ya que no te sientes solo en ello. Esto es parecido a lo que ocurrió en Kosovo como dice el texto.

    Por otro lado pienso que la retórica de la que habla el texto es muy importante a la hora de desarrollar el problema, porque, aquellas personas que se repriman en su problema, puede ser porque otras personas no les quisieron escuchar en su momento, es decir, que todo en esta vida nos influye para bien o para mal. En mi opinión el niño que tiene un padre que le maltrata, si que se siente mal, porque el niño siente que es algo suyo, es decir como si fuera el mismo el que está haciendo las cosas mal.

    Teóricamente, el papel de los medios de comunicación es el que se expresa en el texto, para enseñar, pero pienso que actualmente algunos medios de comunicación se basan en la prensa del corazón, y en cosas que realmente no son relevantes para nuestra vida.

    Actualmente nos hemos “deshumanizado” y trabajamos como máquinas, por inercia, y eso de descubrir a las demás personas que tenemos alrededor se ha perdido, aunque no todavía del todo, gracias a este descubrimiento del otro, nos podemos apoyar en alguien a quien tenemos aprecio y cariño o en quien confiamos plenamente. Todo el mundo necesita un apoyo en su vida.

    ¿Es la cultura el elemento corrector? Yo pienso que esto depende, nos puede afectar para bien o para mal. Porque no todo son canciones tradicionales como dice el autor.

    Quizás quiso utilizar la metáfora del espantapájaros, porque después que alguien cuente ese trauma que le ocurrió, nadie quedará alrededor, como en el ejemplo que pone el autor en el texto, en el que todos se quedan callados.

    María.

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  3. Débora de Esteban 1º Bachillerato (Ciencias)29 de octubre de 2009, 20:16

    Hola Carmen:
    Yo si pienso que a la hora de expresar cosas que nos dan miedo y nos hacen daño, es más fácil mediante la poesía el dibujo, o cuentos..., puesto que lo podemos enmascarar como si le hubiera pasado a una tercera persona, y el niño se siente más seguro haciendo esto que contando lo que le ha pasado directamente.
    Por eso los niños que han sufrido traumas los superan más rápidamente mezclándose con niños que llevan una infancia normal y segura.
    En cuanto a lo de los padres maltratadores, hay un trastorno psicológico que le hace pensar al niño que él es el culpable de que le maltraten, se termina creyendo que realmente se lo merece, y por otra parte si que es verdad que les dará vergüenza expresarlo, puesto que todos los niños quieren que sus padres sean los mejores y un buen ejemplo a seguir.

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  4. Me han gustado mucho vuestros comentarios, os felicito a las tres.Sólo matizar algo que dice Laura, y que creo que no has entendido bien.Me refiero a cuando dices que el padre maltratador es el único monstruo.Puede que sea así pero no hay que decirselo al niño porque cualquier niño quiere a su padre por muy "feo" que éste sea.Al decirselo le lastimas.Es muy duro aceptar que tu padre no te quiere o te daña.
    El trastorno al que te refieres Débora se llama "indefensión aprendida" y es muy grave cuando se sufre.
    Estoy de acuerdo contigo MAría, de que los medios de comunicación no siempre ayudan a superar dificultades sino que a veces las crean.

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  5. Maite Rodríguez Alonso 1º BACH (CCSS)2 de noviembre de 2009, 14:40

    Hola Carmen!

    Bueno, para empezar quiero dar la razón a este texto en el aspecto de que los medios de comunicación nos influyen mucho, porque los tenemos como algo que nunca se equivoca, y no es así, es el caso de un profesor por ejemplo.Tienen un papel muy importante en el día a día de los niños, porque sin darse cuenta pueden inculcarles ideas contrarias a sus principios.Los amigos también pueden influirnos más de lo que nos creemos.A un niño las ideas que se le inculcan le pueden ayudar o terminar dañándole o creándole un trauma, aunque alomejor se le digan ciertas cosas por su bien.A esto nos ayuda la filosofía,a poder vivir mejor con nosotros mismos y con la sociedad...Buen texto!

    Un saludo,Maite.

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  6. Es muy cierto que los llamados “medios de comunicación” son, en muchos casos, simples “medios de manipulación”. Por esto es muy importante adquirir principios éticos firmes, y un método crítico para poder enjuiciar los hechos y la información que recibimos. Y para esto, efectivamente, sirve también la filosofía.
    Es, igualmente, muy importante conocer el poder de la palabra, pues a través de ella recibimos y transmitimos valores, afectos, conocimiento, normas, prohibiciones…; con la palabra podemos curar, dañar y hasta aniquilar a un ser. Por eso debemos conocerla a fondo y cuidarla con mucho esmero. Recuerda que quien conoce el valor de la palabra, también conoce el valor del silencio; es por esto que dicen que tan importante es saber hablar como saber callar.

    Está muy bien tu comentario. Pero no cejes en tu esfuerzo y trata siempre de profundizar más, porque un texto siempre tiene muchas lecturas, o, por decirlo de otro modo, muchos niveles de lectura, y no hay que conformarse con el primero, o con el más fácil.

    Si te apetece, reflexiona sobre por qué la palabra que decimos o que se nos dice tiene tanto poder.

    (Y ahora una cosita que ya no debes olvidar en futuras redacciones: detrás de un punto seguido, de unos puntos suspensivos, de un punto y coma, o de una simple coma, SIEMPRE debemos dejar un espacio antes de la siguiente palabra. Relee tu comentario y entrégamelo a mano, corregido en estos aspectos ortográficos que te he señalado).

    Por lo demás, estoy muy contenta con tu participación y con el enfoque de tu comentario.

    Nos vemos, Maite.

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  7. Javier Castaño 1º Bachillerato2 de noviembre de 2009, 20:53

    Buenas noches Carmen,

    Comparto gratamente la opinión de Cyrulnik, me encanta su forma de pensar y de expresarse... Pero utiliza un lenguaje un tanto... extraño.
    Por ejemplo que quiere decir con:-Dice que la retórica es clave para evitar los síndromes post-traumáticos. ¿Tanto poder tiene la palabra confrontada a hechos terribles?

    Me encanta la respuesta a esta pregunta; "tu padre es un monstruo" es una frase que los niños maltratados oyen continuamente, sobre todo en los medios de comunicación ya que es en el único aspecto donde puedo opinar. Continuamente se insulta y desprecia a este tipo de personas sin pensar en la secuela que puede dejar en otros familiares cercanos.

    Otro aspecto muy interesante es el del término "espantapájaros". Esta muy bien seleccionado y lleva parte de razón también. Es cierto que cuando hablas de un tema que a ciertas personas asusta, quedas como el raro y espantas a esa persona porque piensan que TÚ eres raro.

    En definitiva, un gran texto que hace reflexionar.

    Javier Castaño, 1º Bachiller

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  8. Buenas noches Javier,
    La retórica es la utilización del lenguaje con una finalidad persuasiva, pero en este caso Cyrulnik se refiere a la utilización de la palabra con una finalidad comunicativa, ya que ha observado que expresarse tiene poderes curativos en determinadas circunstancias. Si guardas silencio después de haber sufrido un trauma, el dolor se enquista y destruye a la persona. Mediante la expresión de lo que ha sucedido la persona puede recuperarse de una herida afectiva profunda. Se puede utilizar la palabra o el dibujo como él nos cuenta. Es una terapia con fines curativos.
    Por lo demás estoy de acuerdo contigo y me alegro de que el texto te haya hecho reflexionar.
    Sólo me queda decirte que estoy contenta con tu comentario y tu participación tanto aquí como en clase.

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  9. Marta 1ºBachillerato de Ciencias3 de noviembre de 2009, 22:13

    Hola Carmen:
    Estoy totalmente de acuerdo con Cyrulnik en que la mejor manera de contar alguna experiencia traumática es a través del arte, ya que hay cosas que no se pueden contar a otras personas, puesto que si lo haces alejarás a éstas de ti, es lo que el autor denomina ser un espantapájaros.
    También pienso que para que un niño que ha sufrido un trauma pueda superarlo y continuar con su vida normal debe integrarse con otros niños, ya que así se sentirá seguro y protegido entre el resto de personas.
    Con respecto a que la retórica es la clave para evitar los síndromes posttraumáticos es muy importante no mandar callar al niño, puesto que eso hará que se sienta humillado y disminuya su autoestima, y con respecto a los niños que son maltratados por sus padres, estoy de acuerdo en que no hay que insultar al padre o madre, porque sino el niño se sentirá diferente por tener un progenitor "malo" y eso provocará que se aísle de los demás y que incluso llegue a creerse responsable de la situación de maltrato que vive.
    Pienso que el papel de los medios de comunicación es muy importante siempre que éstos empleen su función didáctica de forma adecuada, dando informaciones objetivas y sobre todo intentando ayudar a los demás, no hacerles daño como hacen en ocasiones.
    Quiero añadir también que es necesario aprender a ponerse en el lugar de las otras personas, es decir, tener empatía para aprender a convivir con esas personas, sino por mucho que las escuches o des tus opiniones y consejos, no lograrás entenderla, porque para comprender los sentimientos de una persona hay que pasar por las experiencias de ésta ha tenido, y lo más cercano que tenemos a eso es la empatía. Creo que es fundamental para una convivencia adecuada.
    Por último decir que el texto me ha parecido muy interesante, y que ha servido para ampliar mis conocimientos sobre estos temas.
    Hasta otra.

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  10. Hola Marta,
    Me ha gustado tu comentario porque te has expresado muy bien y de una forma ordenada.
    Con respecto al contenido de tu comentario no tengo nada que añadir, pues comparto lo que dices, así pues, sólo decir que es una satisfacción contar con alumnas como tú ya que sois un estímulo para mejorar cada día en mi trabajo.
    Hasta mañana

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  11. Laura J. 1º Bach ciencias4 de noviembre de 2009, 17:05

    Carmen, estoy de acuerdo contigo, alomejor me he expresado mal. Quería decir que el ogro es el padre, pero por supuesto que no hay que decírselo al niño porque él se sentiría mal sabiendolo. Pero no tendría que sentirse ogro por el hecho de que su padre lo sea, aunque si esto ocurre es, como tú dices, porque tiene sentimientos, siente amor por su padre y por tanto lo lastimas al contarle el daño que este produce.

    Un saludo.

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  12. No hay que hablarle mal de su padre para que no se sienta mal, pero tampoco hay que hablarle del todo bien porque los niños imitan a los mayores. Si el niño es consciente de que lo que hace el padre está mal, va a sufrir siempre.

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  13. Pablo Erustes 1º Bachillerato (CCSS)4 de noviembre de 2009, 21:23

    Hola Carmen:
    En primer lugar me gustaría decir que estoy totalmente de acuerdo con el texto, creo es cierto que los niños que han vivido una guerra pueden volver a "vivir" cuando dibujan y representan todo lo que han sufrido y vuelven a relacionarse, pero claro,tendria que pasar bastante tiempo para eso.
    Por otra parte los medios de comunicación no siempre son benéficos como dice el texto, en muchos casos las noticias que dan pueden estar manipuladas o retocadas para beneficiar a alguien.
    Un saludo, Erustes

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  14. Hola Carmen:
    Soy Diego Ordoñez 1º Bachillerato de ciencias.
    Me ha impactado muchisimo la ultima parte del texto; cuando cuenta que estas entre amigos, entre conocidos o simplemente en una charla del colegio, cuando empiezas todo el munodo esta de risitas y contnado sus historias, hasta que llega una persona que lo ha pasado mal y cmo denomina cyrulnik se convierte en un espantapajaros todo el munod se calla y se queda asombrado por la historia,sin saber que decir me parece un hombre muy sensato y le doy toda la razon.

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  15. Buenas noches a todos,
    Empezaré por Laura, no es lo mismo decirle a un niño tu padre es malo que decirle tu padre se equivoca, esto es algo claro en psicología. Nunca hay que hablar mal a un hijo de sus padres, por muy mal que lo hagan. Cualquier niño sufre si le dicen que sus padres son malos. Como dice Cyrulnik si se lo decimos sufre dos veces, una causado por sus padres y otra porque se lo decimos.
    Pablo Erustes, está bien tu comentario pero me gustaría que expusieses ejemplos de lo que afirmas, así nos aportarías algo más al debate, enriqueciendo el tema.
    Diego, me alegro de que hayas comentado el texto y te animo a que aportes algo nuevo. Casos de la vida real que apoyan lo que dice Cyrulnik o reflexiones tuyas a partir del texto.
    Lo digo porque sino vuestros comentarios se limitan a repetir lo que ya ha dicho Cyrulnik y se vuelve un poco monótono el intercambio de mensajes.

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  16. Mavile, 1ºBachillerato de Ciencias15 de noviembre de 2009, 18:29

    Hola Carmen,

    Quiero decir que me ha gustado el texto.

    También que expresa muy bien el apoyo y la seguridad que hay que dar a las personas, que sufrieron un trauma.

    En el caso de niño maltratado, hay que tener mucho cuidado al expresarse, no se le puede decir que su padre es un monstruo, ya que le puede hacer un doble daño como dice en el texto, por muy malos que sean los padres, para sus hijos seguirán siendo sus padres, personas cercanas a ellos. Puede que en cierto grado el niño sabe o comprende la verdad pero, no quiere reconocerlo o asumirlo, ya que siempre se quiere tener a los padres como un ejemplo a seguir.

    Por otro lado, creo que es bastante urgente poner un limite y control de la ética a los medios de comunicación, porque tienen bastante influencia en nuestras vidas y nos dejamos llevar por ellos.

    Con el uso de las nuevas tecnologías ,la vida ha mejorado, pero ha empeorado la interacción comunicativa entre las personas, lo que es bastante triste, no saber convivir con las personas que tienes alrededor y tampoco expresarte como te gustaría.

    No sabia que las mujeres también tenían testosterona aunque menor cantidad, lo he buscado y es verdad. ( En el hombre adulto el testículo produce entre 2,5 y 11 mg/día de testosterona. En la mujer los ovarios y las suprarrenales producen aproximadamente 0.25 mg/día de testosterona.)
    En la frase “Sin una cultura a su alrededor que les enseñe a cortejar a una chica y a respetarla, no aprenderán a convivir con ellas” No creo, que esto tiene que referirse solo a los chicos, si las chicas aprendieran esto también no estaría de sobra.

    Por ultimo, la palabra “espantapájaros” esta muy bien expresada, en mi opinión. Algunas veces las historias que contamos no son agradables de oír, y mucho mas cuando son de nuestra propia vida, porque pueden espantar a los oyentes. Por ello una herramienta muy útil es expresarte através del arte.

    Hasta otra.

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  17. Me ha gustado mucho tu comentario Mavile, muy bien expresado y redactado. Te felicito también por tu interés buscando información sobre cosas que desconoces. Con respecto a la enseñanza en el cortejo, se refiere a los chicos porque su nivel de testosterona en mayor y controlarlo es más difícil, pero por supuesto que el respeto tiene que ser mutuo.

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